Esta actualización es exclusiva para todas las portátiles MacBook Pro de 15″ y 17″ pulgadas que han sido presentadas durante este 2010. Esta actualización resuelve un problema que raramente se presenta, pero que puede causar que el sistema de congele al momento de arrancar, o que se trabe intermitentemente durante su operación normal. De paso, Apple aprovechó para mejorar la compatibilidad con diversas pantallas externas.
Insistimos, Apple recomienda que esta actualización sea instalada lo más pronto posible y recuerda a sus clientes que, al momento de llevar a cabo la actualización el cable de la corriente deberá de estar conectado siempre a la electricidad. También señala que, una vez que el ordenador se haya reiniciado, aparecerá una pantalla gris en la que se verá una barra de progreso que indicará el estatus de la actualización. Se pide que bajo ninguna circunstancia, se intente apagar el ordenador o presionar ningún botón o tecla del mismo. Así también, se prohíbe desconectar el cable de corriente de la electricidad.
La actualización apenas pesa 2.16 MB y puede ser descargada desde el módulo de actualizaciones de Mac OS X o directamente de la página de descargas de soporte de Apple.