Hace unos días Apple ha presentado su chip M4, un chip que ofrecerá un gran rendimiento a su nuevo iPad Pro. Se trata de un chip que ha sido fabricado con una tecnología de 3 nanómetros de segunda generación y que hace posible su increíble fino diseño de la nueva tablet de la compañía. El M4 también incorpora un nuevo motor de pantalla que mejora los niveles de precisión, color y brillo de la pantalla Ultra Retina XDR del iPad Pro.
El chip M4 también cuenta con una CPU de hasta 10 núcleos, al igual que la nueva GPU, basada en la malla por aceleración de hardware. También integra el Neural Engine más rápido jamás diseñado por Apple, capaz de realizar hasta 38 billones de operaciones por segunda. Combinado con un ancho de banda de memoria más veloz, los aceleradores de aprendizaje automático (ML) avanzados de la CPU y una GPU de alto rendimiento, el chip M4 hace del nuevo iPad Pro un dispositivo extremadamente potente para la IA.
Nuevas tecnologías que hacen posible el nuevo iPad Pro
El chip M4 proporciona un gran salto en rendimiento respecto al iPad Pro anterior con M2, gracias a sus 28.000 millones de transistores diseñados con una tecnología de 3 nanómetros de segunda generación, que mejora aún más la eficiencia energética de los chips de Apple. El M4 también incorpora un nuevo y avanzado motor de pantalla diseñado con innovadoras tecnologías que posibilitan la increíble precisión y uniformidad de brillo a la revolucionaria y avanzada pantalla Ultra Retina XDR, diseñada combinando la luz de dos paneles OLED.
Nueva CPU de 10 núcleos
El chip M4 integra una nueva CPU de hasta 10 núcleos formada por hasta cuatro núcleos de rendimiento y seis de eficiencia. Los núcleos de última generación cuentan con una mayor capacidad de predicción de bifurcaciones, con motores de decodificación y ejecución más amplios en los núcleos de rendimiento y un motor de ejecución optimizado en los núcleos de eficiencia. Además los dos tipos de núcleos incorporan aceleradores de aprendizaje automático de última generación.
La CPU del chip M4 es hasta 1,5 veces más rápida que la del potente chip M2 del iPad Pro de la generación anterior.1 Tanto para trabajar en el procesamiento de archivos complejos de música orquestal en Logic Pro hasta la creación de efectos de vídeo 4K avanzados con LumaFusion, el M4 multiplica el rendimiento en flujos de trabajo profesionales.
La GPU aporta nuevas capacidades al iPad Pro
La nueva GPU de 10 núcleos del chip M4 se basa en la avanzada arquitectura gráfica de la familia de chips M3. Utiliza el almacenamiento dinámico en caché, una innovación de Apple que distribuye la memoria local en el hardware de forma dinámica y en tiempo real para optimizar el rendimiento de la GPU. El resultado es un rendimiento muy superior en las apps profesionales y los juegos más exigentes.
El trazado de rayos por aceleración de hardware llega por primera vez al iPad, lo que permite disfrutar de sombras y reflejos aún más realistas en los juegos y entornos con gráficos avanzados. La GPU integra también el sombreado de malla por aceleración de hardware, que aumenta las posibilidades y la eficiencia del procesamiento de geometría y abre la puerta a escenas visualmente más complejas en juegos y apps con gran carga gráfica. Y con el chip M4 las apps de renderizado profesional como Octane van hasta cuatro veces más rápido que con el M2. Con estas mejoras en la CPU y la GPU, el chip M4 mantiene el rendimiento por vatio líder en la industria de los chips de Apple. El M4 puede ofrecer el mismo rendimiento que el M2 usando sólo la mitad de energía. Además, el M4 iguala el rendimiento del chip de PC más reciente en un portátil fino y ligero utilizando sólo una cuarta parte de la energía.
Mejor para el medio ambiente
Gracias al increíble rendimiento del chip M4, el nuevo iPad Pro cumple la exigente normativa de Apple en materia de eficiencia energética y ofrece autonomía para todo el día. Esto hace que tenga que estar menos tiempo enchufado a la corriente, reduciendo el consumo energético a lo largo de su vida útil.
Hoy Apple es una empresa neutra en carbono en todas sus operaciones corporativas mundiales y para 2030 tiene el objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono en toda la cadena de suministro de fabricación y el ciclo de vida de todos sus productos.