En los últimos tiempos, entre todos los desarrollos interesantes de Apple ha llamado la atención especialmente el iBeacon, es decir, el sistema que permitiría a los usuarios olvidarse para siempre de sus billeteras, y poder comenzar a comprar a través de los móviles. Ahora, la enorme novedad es que esta plataforma debutará a lo grande en buena parte del territorio norteamericano, a partir de su uso por las tiendas InMarket.
iBeacon llega a más de 200 nuevas tiendas
En efecto, la novedad es que las autoridades de las tiendas que pertenecen a la cadena InMarket han anunciado que en las próximas semanas una buena cantidad de ciudades en los Estados Unidos comenzarán a comprobar la experiencia de utilizar iBeacon. Tan pronto entremos a estos comercios, nuestros dispositivos móviles inteligentes nos harán los anuncios concretos para que saquemos mejor provecho a la visita.
De esta forma, si entramos a una tienda que tiene descuentos específicos, promociones, y algunas otras consideraciones que como clientes puedan llegar a hacernos falta, las mismas serán comunicadas directamente a nuestro smartphone a través de iBeacon. Se trata de la tercera fase de expansión del sistema, luego de que éste sea adoptado antes por las tiendas Macy´s, y luego por las propias Apple Store.
A partir de su llegada a tiendas como Safeway y Giant Eagle en varias ciudades norteamericanas, se espera que una enorme cantidad de usuarios conozcan el funcionamiento de iBeacon, lo que ayudarán además a que se despejen muchas de las dudas que existen por estos tiempos sobre el nivel de intrusión que puede llegar a tener en nuestros teléfonos inteligentes.
La discusión sobre la privacidad
Justamente en estos mismos términos es que no podemos dejar de considerar que muchos críticos de Apple señalan que a partir de estas informaciones sobre los comercios podemos llegar a sufrir algo parecido al SPAM. Sin embargo, los de Cupertino han avisado que siempre y cuando así lo queramos, podemos denegar el acceso a nuestros datos de ubicación a iBeacon, y así ahorrarnos las posibles molestias.